dijous, 30 de gener de 2014

“El redactado de la Ley de Transparencia es perverso, cínico y no cambiará nada”

http://www.teinteresa.es/politica/redactado-Ley-Transparencia-perverso-cambiara_0_1045697092.html


La Ley de Transparencia restringe los regalos que pueden aceptar los altos cargos públicos, pero no concreta los límites, con lo que deja la norma abierta a lecturas. Para Joan Lluís Pérez Francesch, el enunciado de la norma resulte “ambiguo” hace que la ley carezca de credibilidad y no tenga efecto: “Es un redactado perverso, que no cambia nada, un brindis al sol”.
El catedrático considera que si realmente el Gobierno hubiera querido poner coto al trato de favor y al uso deshonrado de los regalos, los habría prohibido totalmente en la administración. “Venimos de la tradición en la que es común hacer regalos para lograr un favor. Es herencia de una sociedad jerarquizada pero que no puede tener su arraigo en la democracia. Es incompatible en una sociedad transparente y democrática que haya regalos en la administración, de cualquier tipo, porque lo público debe ser el referente de igualdad y de responsabilidad”.  
En su opinión, ni los altos cargos ni los funcionarios deberían aceptar obsequio, ni bolígrafos ni cesta de Navidad. “Deben dedicarse a su empleo por vocación, salario y responsabilidad”.  
Pérez Francesch sostiene que para borrar la cultura de los regalos es necesario un cambio de actitudes en las personas: “Somos herederos de Lazarillo de Tormes y el cambio no se consigue de la noche a la mañana, solo con el Derecho. Pero si promovemos una norma, al menos que sea contundente para empezar algo”. Según explica, “el legislador no utiliza conceptos indeterminados si quiere regular de verdad un tema”. “Con este redactado, estamos prácticamente igual”.
¿Cómo se cambiar la actitud sobre los regalos en la administración? “Esto se cambia con más control social, que se castigue de forma clara los casos detectados, y con educación”.